Dicen que toda carta de ventas tiene que empezar con un titular.

Uno que te enganche, que capte tu atención y te deslice para seguir leyendo.
Esto puede que sea cierto, es más, hay mucho de cierto.

Pero en esta carta no hay ningún titular. Tampoco una oferta por ser tú ni porque tenga muchas ganas de ayudarte ni una promesa para hacerte perder peso.

Tú y yo somos gente desconocida, y te hablaré con respeto. Con el mismo respeto que si nos conociéramos y fuéramos amigos o, al menos, nos cayéramos bien.

Si te fijas, es posible que encuentres algunas faltas de ortografía, y debes saber que esto no me preocupa. Quiero decir, si a ti te preocupa, a mi no me preocupa.
Y si a ti no te preocupa, pues igual.

comokee

En esta carta hay una historia de cuando trabajé en un aeropuerto europeo, que si la entiendes,
al margen de que busques acompañamiento personalizado o no lo busques, es casi seguro que te ayuda a ser una mejor versión de ti hoy.

Pero, antes, debo ponerte en situación.

Fijate…

Hay dos tipos de acompañamientos personalizados, los que son muy buenos y los demás.
Los acompañamientos personalizados muy buenos, son capaces de ser, algo así como una guía a que logres tus objetivos. Sólo te compensa trabajar con alguno de los primeros. No tengo ni la menor idea si sabrías distinguirlos, pero es muy fácil si te pongo un ejemplo…

Un acompañamiento 2.0 azucarado de fórmula, salido de una gran universidad reconocida y que piense que un acompañamiento personalizado es volcar información llana y plana sobre la dieta viral de turno y presumir sobre sus sobresalientes notas en la universidad.

Si quiere hechizarte para que lo contrates diría:

<<Con esta dieta, que es la que mejor funciona, en 3 semanas estás en el peso que quieres y además forma parte de una evidencia científica que investigué y recibí una nota sobresaliente en la universidad internacional de ALFVARD>>.

Un guía, quien hace un acompañaminto personalizado de verdad, diría:

<<No existe la receta mágica. Primero me cuentas cómo te sientes en este momento, cuales son tus objetivos, que pretendes conseguir con este servicio, como es tu rutina diaria y en base a eso te propongo unas leves modificaciones que puedes integrar una a una y que se amolden a tus necesidades, para lograr tus objetivos, en un período prolongado lo suficiente para así sostenerlos a lo largo del tiempo>>.

En fin, muy <<agresivo>> para la gente con piel muy fina, ya me entiendes.

La gente, normalmente, cuando quiere contratar un acompañamiento personalizado, cuando le da vueltas a la idea de que alguien le acompañe de manera cercana en un proceso y, con ello, conseguir sus objetivos personales… lo que hace es una ruta de investigación.
Entonces mira video aburridos que no sirven de nada con…

  • Los 15 alimentos bajos en calorías que debes consumir en tu dieta. (Quizá ésa sea una de las tonterías más grandes que puedas aprender de alimentación consciente, las calorías que son sólo calorías, y nada tiene sentido sin los contextos, pero muchos <<expertos>> son definitivamente pastillas humanas contra el insomnio.)
  • Lo que yo como en 24 horas
  • Esto no es para ti si tu gato tiene el pelo de color rosa y no te interesa que se junte con un gato de pelo verde.

Pues muy bien.

En este punto de la lectura ya me deberías estar entendiendo.
Quiero decir, que si no sabes de lo que te hablo y has aterrizado por casualidad, no deberías contratar ningún servicio personalizado, a mi tampoco. De momento, no sería recomendable. Aunque lógicamente puedes hacer con ésta información lo que quieras.

Pero si tienes tus objetivos claros, una cosa que es muy importante saber, es que la gente no actúa por lo que <<escucha>>, sino por lo que <<visualiza>> en su cabeza.

Esto es un concepto.

Y esto es clave para que logres tus objetivos personales. C-L-A-V-E.

No hay duda al respecto.

La <<visión>> en la cabeza es la que cambia el estado de ánimo.

No son las calorías, ni tu vecina modelo, ni la dieta mágica que nunca te funciona… Es como te comunicas contigo internamente y el nivel de compromiso hacia ti mismo.

A ver, es mucho más importante parecer saludable que serlo.

Y antes de que te indignes y quieras acampar en la puerta de mi casa, hay una cosa que no admite discusión:

  • Si eres saludable y no eres capaz de parecerlo, estás jodido.
  • Si eres saludable y eres capaz de parecerlo, has conseguido tus objetivos. Todo en orden.
  • Si no eres saludable y no eres capaz de parecerlo, estás destinado a vivir en un subibaja,
    de dieta en dieta.
  • Si no eres saludable y eres capaz de parecerlo, o eres un estafador o eres un genio.
    O las dos cosas. 

Pero ser saludable es imprescindible.
Parecerlo es lo adecuado, pero podrías vivir muy bien sin parecerlo.
Sin serlo, lo dudo mucho.

Y como no sé lo que pides tú para trabajar con alguien te voy a decir lo que pido yo.

Pido dos cosas.
No una cosa.

 

La primera cosa es que me gustan los builders valientes. Esto vale para los miembros y para las <<miembras>>. Te lo digo por si hay algún pielfinista de turno.

No trabajo con gente necia que sigue poniendo en práctica una y otra vez
lo que no le funciona.

Esto es un método alternativo, no la guardería.

O sea, tienes que ser valiente. Y tener una cabeza propia y no en alquiler.

La segunda cosa es que entiendas esta breve historia, la que te contaba al principio de cuando trababa en un aeropuerto europeo…

En mi trabajo, como parte del cargo que tenía, era también ser la encargada de la logística en el área en el que estaba.

Una tarde preparando el equipamiento de trabajo, estaba organizando toda una movida sola y a contra reloj. Eran menos de 12 horas las que tenía para dejar el equipamiento preparado antes de trasladarnos a otra área de trabajo.
Llaman al teléfono, a mi teléfono.
Recibo una llamada del secretario de mi sector para decirme que había unos cambios con respecto al equipamiento en la descripción de los permisos que necesitábamos para el desplazamiento.

Shock. Sigo.

Esa llamada me provocó un pico de estrés máximo. Hacía más de tres horas que estaba yo batallando para encajar todo lo que tenía que embalar.
Máximo equipamiento. Mínima capacidad.
Esa llamada requirió de mi desarmar y re-organizar todo el equipamiento ya organizado.
O sea, tres horas de trabajo a la mierda. Yo estaba al borde de la desesperación, mi cuerpo al borde del colapso. Lo cual causó en mi un mayor estrés. Y por un momento me entró la duda, si correr a la oficina y estrangular al fulano por no haberme informado antes de los requisitos de esos permisos o centrarme en lo que tenía que hacer y aprovechar el tiempo que me quedaba para ello, y que me alcance también volver unas horas a mi casa a descansar antes del traslado. Opté por la segunda. No tuve escapatoria. Me tocó enfrentar ese reto y dejar todo listo sea como sea a tiempo.

Vale.

Es muy importante entender esta historia para contratar un servicio como este.

Hay que aprender una lección mía y una lección del fulano.

La lección que aprendí yo es que hay que ser mucho más empático y flexible. Salir de nuestra cabeza y entrar en la cabeza de los demás. Si en vez de enfurecerme con el fulano por su mensaje a tiempo, (que peor hubiera sido que no me dijera nada y descubriéramos el fallo durante el traslado) y entender que él estaba cumpliendo con su trabajo, no me hubiera provocado yo misma un pico de estrés. Porque la realidad es que me negué a recibir ayuda de otros colegas que podrían haber facilitado todo ese trabajo.

Era una época en que mi cabeza estaba blindada, como caja de banco, como para permitir
que otros hicieran lo que había que hacer y no saliera como lo yo creía que era correcto,
por no decir perfecto.
Con mi cargo y mi soberbia, creía que nadie lo podía hacer de la misma manera que yo. 
Que es verdad, nadie lo puede hacer exactamente como yo, porque yo soy yo y cada uno
lo hace a su manera. Como sabe.

No salir de tu cabeza es estúpido, eso mata las relaciones. 

Las personales, las laborales. Las relaciones, todas.

Prácticamente un suicidio.

¿Y que lección podemos aprender del fulano?

Pues algo tengo que reconocer que hizo muy bien.
Las formas de autoridad no deben ser sometidas a debate. No se apuestan.

El fulano no tenía nada que perder. Ya había ganado. Solo me humilló.

En tu vida, debes mostrar principios de autoridad que pueden ser más o menos sutiles,
pero no son negociables.

La gente compra seguridad, y eso debemos darle.

Por tanto, es importante que sepas…

…que, si vamos a trabajar juntos, voy a estudiar tu caso a fondo, tus creencias limitantes,
tus debilidades y tus fortalezas, y si después de hacer el trabajo, me mencionas las calorías de una manzana, por ponerte un ejemplo, no cuentes conmigo.

Porque los expertos pueden hacerte bajar de peso, pero los que realmente controlan su mente
y su cuerpo son los líderes. Los que lideran de verdad su propia vida.
Y los líderes no cuentan calorías ni hacen dietas.

Entonces es importante que sepas que yo no soy alguien que te de una dieta mágica, que luego tú sigues con tu vida sin poner importancia a lo dicho, además te quejas que no tienes resultados y que eso no te funciona y a la que puedas ningunear.
No funciona así.

Puedes pensar que digo esto porque conozco de lo que hablo, pero el control sobre la mente y el cuerpo de uno mismo, son absolutamente claves para que logres tus objetivos a lo grande.
Y me contrates a mí o contrates a otro, debe ser muy bueno, porque lo contrario será perder el tiempo, que es igual a vida.

Y, aunque sea tu vida, debes tener claro que mi negocio y mi prestigio dependen de que logres resultados. 

Y si vas a contratar a un profesional para que camine contigo en una tarea tan importante, debes respetar su criterio. Y si no estás de acuerdo, pues sigues así como estás, sin cumplir tus objetivos.

Si yo mañana contrato un fulano para que me arregle la vitrocerámica, no le digo cómo me la tiene que arreglar aunque sepa utilizarla. Porque no se arreglarla.

Si tu contratas un acompañamiento personalizado, o confías en él o no lo contrates.

Bueno quizá te estés llevando una imagen arrogante de mi, puede que a veces sea un poco de eso.
Pero me tengo por gente educada y con mucha capacidad de escucha pero que tiene una obsesión sana y que tiene mucha gente.

No me gusta perder el tiempo.

Entonces debes saber que, si me vas a contratar, mis servicios no son baratos y que, además,  harás lo que hay que hacer.

Contratarme cada día será menos barato y más difícil, y en poco tiempo no habrá posibilidad alguna.

Y también debes saber que para reservar conmigo deberás pagar en el momento de la reserva.
Luego, tendremos una reunión, y justo después, empezaremos a trabajar sobre lo acordado.

No tenemos reunión si no cobro.

Nunca.

A nadie.

Y, si, yo soy de las que contrata a un profesional y no tengo problema en pagar por adelantado.

Y no solo eso, si quieres ser dueño de tu vida y te apegas al manual, es muy probable que nunca más tengas que recurrir a una dieta mágica ni preocuparte por si bajas o subes 5 gramos de peso.

Esto hay gente que lo entiende y gente que no. No hace falta discutir, pero no es negociable, y solo trabajo con gente que lo entiende.

Dicho todo esto, si te interesa saber más debes rellenar este formulario.

Me pondré en contacto contigo aunque no esté interesada en tus objetivos.

Que pases un gran día-

MBTB

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